Escribir esta nota me trae muchos pensamientos a la mente y muchos recuerdos que de alguna manera me alertan en el camino sinuoso de la enseñanza musical.
Todos sabemos que enseñar es un camino de aprendizaje sumado a que tú y yo somos músicos cuya característica es la necesidad de interpretación y de expresión a través de nuestro arte.
Es esa mezcla que de alguna manera confunde el proceso didáctico y pedagógico de nuestra enseñanza.
Creo que estamos de acuerdo en que no basta ser un excelente músico para poder enseñar. Es un requisito básico pero no es el TODO.
En ese sentido me topé con el "así nomás se enseña", "es fácil enseñar", "no se necesita vocación para la enseñanza", "yo hago lo mismo que mi maestro hizo conmigo", etc..
Con esta finalidad es que el curso intensivo de Didáctica de la música está creando nuevas maneras de ejercer la enseñanza musical en las distintas regiones a las que hemos llegado y estos días estrenamos la tercera versión, pero con un adicional esperado por muchos : Los problemas en el aprendizaje.
¿Cómo los afrontamos?, ¿Bajo la responsabilidad de quien está el 100% de la enseñanza y del aprendizaje?, ¿Cómo evaluó si la enseñanza ha sido exitosa realmente? y otras tantas preguntas.
Cada curso es un pedazo de mi historia y de mi aprendizaje sinuoso, con la finalidad de que para ustedes sea más simple y sin tantos tropiezos.
Gracias por la oportunidad!!!
