Ya casi cumplo 22 años en la docencia del canto pero recuerdo muy bien las primeras clases que di.
Hice un programa de 10 clases recurriendo a mis lecciones aprendidas 😆. Copiando maneras de enseñar 🙈, tratando de explicar mis sensaciones a los alumnos, grabando ejercicios para todos los grupos de la misma manera, replicando modelos de enseñanza, sin cuestionarlos 👎, usando métodos muy antiguos que no estaban al tanto de los estudios actuales, es decir, haciendo lo que todos hacen.
Pronto me di cuenta que no era suficiente, que los alumnos solo hacían intentos, que no practicaban en casa, que les gustaba otro repertorio, que sus diversas voces necesitaban mayor atención, que una parte del contenido de mi enseñanza era correcta pero la manera de implementación no era la adecuada.
¿Era mi vocación, o solo servía para cantar?, ¿Realmente lograba que los alumnos progresen? 😟
Pensaba: "Estoy tratando con seres humanos, cuyas voces trabajan todos los días
para comunicarse cotidianamente. No puedo permitir que se dañen sus voces!. No me puedo equivocar!!!"
Hasta que encontré la respuesta: El valor que le damos a la identidad del alumno lo es todo y nos dará la dirección a seguir.
Dicen que si sabes cantar, sabes enseñar y es totalmente falso. La diversidad de estilos a los que nos enfrentamos cada que conocemos a un alumno nuevo nos saca de nuestra área de confort una y otra vez y nos confronta a reflexionar sobre nuestra vocación de enseñanza.
Está claro que si no conocemos los procesos para una correcta enseñanza, nuestra docencia será mediocre ó se quedará estática.
Cambié mi perspectiva, estudié los tópicos que me faltaban - sigo estudiando y estudiaré hasta que pueda- los probé con mi propia voz y logré hacer una implementación certera y con resultados efectivos!.
Después de todos estos años puedo compartir con ustedes esta base de conocimientos a través de los cursos de PEDAGOGÍA DEL CANTO con los temas y términos actualizados y aplicados a algunos tópicos complejos como los de recursos vocales, afinación, emisión de agudos y más.
Estoy segura que haremos la diferencia. Rompamos esquemas y seamos innovadores y descubramos todas tus aptitudes vocacionales como docente, porque enseñar es hermoso!!!
Por más arte en nuestras vidas!
PD: Aquí unas fotitos, estas en especial, me recuerdan que lo bueno siempre llega.💓



